1. ¿Por qué tendría que contratar seguro de vida?

En primer lugar es importante aclarar que contratar un seguro de vida no es obligatorio, aun así podría ser tan importante como contratar un seguro de coche o de hogar.

A nadie le gusta pensarlo, ni a nosotros recordarlo, pero ninguno estamos exentos de sufrir un accidente o una enfermedad importante o incluso mortal. Muchas veces, por eso del “a mí no me va a pasar” corremos el riesgo de dejar en una situación comprometida a nuestra pareja, hijos o seres queridos.

Al final, la vida de estas personas continuaría aunque nosotros faltásemos, y si no hemos sido previsores, puede que no hayamos tomado una buena decisión para su futuro.

Contratar un seguro de vida nos permite tener la tranquilidad de que, en caso de que pase algo, el dinero no será un problema durante un buen plazo de tiempo.
 

2. ¿Quién debería contratar un seguro de vida?

Como con cualquier otra cosa, sólo es inteligente contratar un seguro de vida cuando se necesita.

Por un lado, el hecho de contratar un seguro de vida está pensado para mantener la tranquilidad financiera de las personas que quedan si nosotros faltamos, por lo que lo primero que debemos tener en cuenta es si tenemos esas personas cerca.

Pareja, hijos, padres de cierta edad, personas dependientes,… en muchos casos el soporte financiero que aportamos es de tremenda importancia para el futuro de otros, por lo que una desgracia puede tener efectos a largo plazo que no hayamos pensado en un primer momento.

Por otro lado, el problema puede ser mayor en caso de no contratar un seguro de vida si tenemos un préstamo hipotecario, algún negocio propio, gastos fijos importantes, deudas, créditos… que recaerán directamente en nuestros herederos.

En resumidas cuentas, cualquier persona con familia o amigos que puedan verse afectados financieramente por su fallecimiento, debería contratar un seguro de vida para minimizar el riesgo.
 

3. ¿Cuánto cuesta contratar un seguro de vida?

Curiosamente mucha gente piensa que contratar un seguro de vida es un desembolso importante, cuando en la mayoría de los casos, no es cierto.

Para ponerlo en contexto, contratar un seguro de vida individual puede costar la tercera parte que contratar un seguro de auto con franquicia o la décima parte que contratar un seguro a todo riesgo para un coche nuevo.

Según tu edad o la cantidad que quieras asegurar, contratar un seguro de vida puede costar bastante menos que lo que gastas en móvil cada mes.

El precio de un seguro de vida depende, básicamente, de tu edad y la cuantía de la indemnización que quieres recibir en caso de que ocurra algo (es lo que se llama capital asegurado).

Si es así, cuánto más reciba mejor, ¿no? Muchas veces en las películas vemos gente que se asegura por millones (normalmente de dólares). En el mundo real, el coste de esos seguros sería altísimo, así que, para los que vivimos en la tierra, el capital debe ser menor.

Sí, pero ¿entonces cuánto debo gastar? Pues aquí entran otros factores actuales como nuestro salario, gastos que tenemos normalmente… y otros futuros, como el coste de la educación de nuestros hijos, hipotecas o préstamos

¿Entonces, es mejor contratar el seguro de vida más barato? Lo normal es que ese seguro cubra una cantidad pequeña, que en muchos casos será insuficiente para las necesidades futuras que deberías cubrir.

Tus herederos no recibirán millones, pero nos aseguraremos de aconsejarte para que no pagues más de lo que debes ni reciban menos de lo que van a necesitar.
 

4. ¿Qué cubre un seguro de vida?

Un seguro de vida no sólo puede cubrir en caso de que el titular fallezca. Al contratar el seguro de vida se pueden incrementar los casos en los que recibiríamos una indemnización.

Por ejemplo, si tenemos un accidente y quedamos incapacitados, nuestro seguro de vida podría cubrirnos y cobraríamos la indemnización contratada.

En casos como este, parece claro que tener un capital disponible puede suponer una mejora importante en nuestra propia calidad de vida. Acceder a cuidados específicos, adaptar nuestra casa, probar tratamientos… es algo que puede ser muy caro y la diferencia entre poder tenerlos o no puede ser importante.

Más incluso si tenemos unos ingresos medios y para llegar a estos servicios en otras condiciones, tenemos que acudir a préstamos, familiares o amigos.

Por supuesto, cuantas más coberturas y servicios añadamos a nuestra póliza, más cara será, sobre todo cuando llegamos a cierta edad.

Por ello es importante pensar qué riesgos queremos cubrir, para qué necesitaríamos la indemnización y qué queremos conseguir con ella. Así evitamos gastar de más y podremos elegir el mejor seguro de vida para nosotros.

La situación de cada uno es diferente y no todo el mundo tiene por qué necesitar contratar todas las coberturas o servicios del seguro de vida. Hay que pensar que cualquier servicio añadido no es gratis y supone pagarlo mientras dure la póliza, aunque no lo usemos.

La cobertura básica de un seguro de vida es el fallecimiento y habitualmente se puede contratar de forma adicional la Incapacidad Absoluta y permanente. En el mercado hay opciones para incorporar otras coberturas.

A veces es más interesante seleccionar un seguro de vida más sencillo e invertir el plus por servicios extra en una mayor indemnización si ocurre algo.
 

5. ¿Por qué hay tanta diferencia de precio entre unos seguros de vida y otros?

Como en otros tipos de seguros, al contratar un seguro de vida es frecuente ver diferencias de precios importantes entre unos y otros. Como clientes, a veces es difícil de entender la diferencia por algo que parece ser el mismo producto, por eso es importante saber qué tenemos delante.

Actualmente podemos acceder a comparadores de seguros por internet que nos ofrecen precio para diferentes compañías a la vez.

Estas herramientas son útiles, pero es importante saber que no todos los productos de todas las aseguradoras están en esos listados. Antes de contratar un seguro de vida, es buena idea informarse directamente en las aseguradoras para conocer toda la gama de productos.

Por otro lado, hay aseguradoras que crean productos específicos para salir bien colocadas en esos comparadores (que se ordenan por precio del seguro) y vender más. Algunas veces esos seguros de vida son baratos porque ofrecen coberturas limitadas a precios bajos para resultar atractivas, pero que a la larga resultan insuficientes.

También es importante analizar la credibilidad y capacidad de las aseguradoras que nos presentan. En muchas ocasiones esos primeros lugares están ocupados por aseguradoras pequeñas o poco conocidas que ofrecen precios atractivos como estrategia. Esto está muy bien, pero hay que ser conscientes de que la compañía que elijamos para contratar nuestro seguro de vida debe ser financieramente capaz de pagarnos en caso de ser necesario.

Un seguro de vida no deja de ser un producto financiero. Si no dejas tu dinero en cualquier banco, asegúrate también de que la empresa que has elegido para contratar el seguro de vida y que tiene que responder ante tu familia si pasa algo, es suficientemente solvente con sus clientes y la situación económica.

La indemnización de un seguro en particular no debería ser un problema para una aseguradora cualquiera, pero el entorno económico en el que estamos, las crisis económicas, el tipo de inversiones que hace esa empresa con el dinero de sus clientes… son factores que pueden hacer que una empresa no sea todo lo segura que debería.

Elegir una compañía para contratar un seguro de vida es una decisión importante porque les vamos a confiar la seguridad futura de nuestros seres queridos. Es importante analizar las ofertas, precios, reputación y tamaño de quién nos va a cubrir.

Debemos elegir informados, pensando que lo barato a veces puede salir caro, pero también que no debemos pagar más de lo necesario.

Posted: 17-10-2018