Durante el verano, nuestros hábitos de higiene bucal se ven comprometidos, las comidas, bebidas gaseosas, helados y otros placeres del verano deslucen nuestra sonrisa.

 

Unas cifras sobre salud bucodental

Según la Organización Mundial de la Salud1 la salud bucodental es un indicador clave de la salud de un país, así, desde la OMS afirman que:

 

Lo que debes tener en cuenta para cuidar tu sonrisa en un día de sol y agua

Fuera de los conocidos consejos sobre alimentación, existen unos riesgos propios de las estaciones de primavera y verano que puede que desconozcas.

En el agua de la piscina la dentadura entra en contacto con el cloro y otras sustancias químicas. Estas sustancias favorecen la acumulación de sarro y producen manchas en los dientes, incluso pueden dañar las encías. Os recomendamos lavar bien los dientes después de pasar un día en remojo.

Sin embargo, el agua de mar produce lo contrario, la sal previene la aparición de caries ya que nivela la acidez natural de la boca.

Si practicas o quieres practicar el buceo, has de tener en cuenta que puede afectar a tus dientes y mandíbula. Puedes notar dolor en los dientes durante las inmersiones si tienes caries, empastes o alguna dolencia en las encías. Por otro lado, las mandíbulas se resentirán por la presión que se ejerce sobre el tubo de aire.

Si no eres muy activo y quieres simplemente tomar el sol, recuerda que los labios son la parte del cuerpo más susceptible de sufrir quemaduras, ya que no tienen melanina. Usa cacao con protección solar.

También tendrás que tener cuidado con las bebidas frías, los helados y su opuesto, un café o té caliente. Los cambios de temperatura bruscos crean una sensibilidad en la dentadura que es fácil de evitar procurando adaptarse poco a poco a cada temperatura. Nada de beber de golpe de una botella de agua fría.

Y hablando de agua, es muy importante mantenerse hidratado, ya que la sensación de “boca seca” es común cuando estamos deshidratados y podríamos tener problemas para tragar, hablar o comer. Incluso puede producir dolor, irritación o quemazón en la lengua.

 

Un seguro dental para cubrir lo que no cubre la Seguridad Social

Todos hemos tenido miedo al dentista, pero las consecuencias de no visitarlo pueden ser peores que la prevención y mantenimiento habitual. En la Seguridad Social quedan cubiertos algunos tratamientos odontológicos, pero la mayoría se han de pagar y, aunque existen ayudas, estas son limitadas. Por esto es muy importante disponer de acceso a profesionales cualificados que puedan dar este servicio a precios razonables y con una probada calidad.

En este punto es cuando un seguro dental es básico para poder afrontar los gastos que puedan producirse cuando un accidente o enfermedad requiere de un tratamiento complejo.

 

 

 

1 https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/oral-health

 

 

 

MetLife Europe d.a.c. Sucursal en España