Desde hace más de 100 años, los científicos han ido investigando y produciendo vacunas que nos han ayudado a prevenir enfermedades a cualquier edad. Hoy en día, la primera se debe suministrar según nacemos, pero a lo largo de nuestra vida es necesario vacunarnos de aquellas necesarias para prevenir enfermedades.

¿Cuáles son sus beneficios?

Ayuda a combatir y erradicar enfermedades. La aplicación de una vacuna reduce las posibilidades de ser contagiados por ciertas enfermedades y a lo largo de los años ha hecho posible que enfermedades como la viruela hayan sido eliminadas.

Puede prevenir algunos tipos de cáncer. Las vacunas no solamente actúan sobre enfermedades, sino que también evitan algunas complicaciones derivadas. Además, algunas vacunas disminuyen la aparición de cánceres, como la de la hepatitis B que ayuda a la prevención del cáncer de hígado.

Comienza en la infancia, pero es importante suministrarlas a lo largo de nuestra vida. Es cierto que los niños son los que reciben el mayor número de vacunas debido al calendario de vacunación infantil y adolescente. Sin embargo, durante la edad adulta, también es importante estar protegidos ante situaciones especiales si padecemos alguna enfermedad crónica, o si por nuestra profesión estamos expuestos a ser contagiados.

Te proteges a ti y proteges a los demás. Cuando gran parte de una comunidad está vacunada contra una enfermedad contagiosa, se reducen las posibilidades de que exista una epidemia o se desarrolle un brote. Por tanto, si la mayor parte de la población está vacunada, el microorganismo que causa la enfermedad circularía cada vez menos. Esto es lo que se conoce como inmunidad comunitaria.

Las vacunas son seguras. Las vacunas están sometidas a rigurosas pruebas de seguridad antes de ser aprobadas. Como cualquier medicamento, puede tener efectos secundarios, pero las posibilidades de riesgos suelen ser mínimas.

Fuente: https://www.msssi.gob.es/campannas/campanas16/vacunacionBeneficios.htm

 

Posted: 02-08-2018